Los orígenes: México, 1969
El pádel fue inventado en 1969 por Enrique Corcuera en Acapulco, México. Corcuera adaptó una pista de frontón en su finca, añadiendo paredes laterales de hormigón y una red de tenis. Llamó al deporte «paddle corcuera» y diseñó las primeras reglas. Lo interesante del invento era sencillo: las paredes no eran un límite, sino parte del juego. La pelota rebotaba y seguía viva. Eso cambiaba todo respecto al tenis.
Llegada a España y expansión
En 1974, Alfonso de Hohenlohe, aristócrata y empresario, visitó la finca de Corcuera en México y quedó fascinado por el juego. Llevó el concepto a Marbella (España), donde construyó las primeras pistas europeas en el Marbella Club. El deporte se extendió por la costa española y saltó a Argentina, donde encontró terreno abonado: el clima social, la cultura deportiva y las ganas de algo nuevo hicieron que a finales de los 80 Argentina ya fuera una potencia mundial del pádel.
En los 90 y 2000, España y Argentina eran prácticamente los únicos países donde el pádel importaba de verdad. En España se pasó de unas cuantas pistas en clubes privados a tenerlas en cada polideportivo del país. Llegó un punto en que el pádel competía con el fútbol en número de practicantes.
La era World Padel Tour (2013-2023)
En 2013 nació World Padel Tour (WPT) y por primera vez el pádel tuvo un circuito profesional de verdad: torneos televisados, cuadros serios, ranking, premios. WPT profesionalizó el deporte y dio a conocer jugadores como Fernando Belasteguín, Pablo Lima o las hermanas Sánchez Alayeto a un público masivo. Eso sí, casi todo se jugaba en España.
Premier Padel y la globalización (2022-presente)
En 2022, la FIP y Qatar Sports Investments lanzaron Premier Padel, marcando el inicio de una nueva era. El circuito se internacionalizó con torneos en Roma, París (Roland-Garros), Doha, Helsinki, Bruselas y muchas más ciudades.
Los Major atrajeron la atención de medios y patrocinadores globales, y el pádel comenzó a llegar a regiones donde antes era casi desconocido: los países nórdicos, Asia, Oriente Medio y América del Norte. La cobertura televisiva se expandió con acuerdos con Movistar+, ESPN, Canal+, Sky y otras cadenas internacionales.
El boom del pádel en Europa
A partir de 2020, algo cambió. El pádel empezó a crecer fuera de España y Argentina a un ritmo que nadie esperaba. El caso más llamativo fue Suecia: en 2015 apenas tenían pistas y para 2024 superaban las 5.000. Italia fue otro caso espectacular, sobre todo después de que Roma acogiera el Italy Major y el país entero se enganchara al deporte.
En Francia, Bélgica o Países Bajos pasó lo mismo: centros de tenis que añadían pistas de pádel porque la demanda era brutal. ¿Por qué tan rápido? Construir una pista de pádel es más barato que una de tenis, el juego se aprende en media hora y necesitas cuatro personas, así que el aspecto social tira mucho.
El futuro: Juegos Olímpicos y más allá
Una de las grandes aspiraciones del pádel es su inclusión en los Juegos Olímpicos. La FIP trabaja activamente para conseguir el reconocimiento olímpico, y el deporte ha sido incluido en los Juegos Europeos, un paso importante hacia ese objetivo. La globalización del circuito y el crecimiento del número de federaciones nacionales refuerzan la candidatura.
Sea cual sea el futuro olímpico, el pádel ya no es un deporte de nicho. Hay más de 25 millones de practicantes en el mundo y el circuito profesional tiene un nivel que habría sido impensable hace diez años. De una finca en Acapulco a Roland-Garros: no está mal el camino.
El pádel hoy
El circuito profesional actual incluye torneos en los cinco continentes, con cuadros masculinos y femeninos, y un sistema de ranking que refleja la competitividad global del deporte. Los mejores jugadores del mundo viajan de torneo en torneo, compitiendo en sedes icónicas como Roland-Garros, el Foro Itálico de Roma o el Khalifa International Tennis Complex de Doha.
Puedes seguir toda la actualidad del circuito profesional en Padelscore, con marcadores en directo, calendarios y rankings actualizados.